TOMB RAIDER: DESERT EAGLE

TOMB RAIDER: DESERT EAGLE

CAPÍTULO 1: INTRODUCCIÓN

La Mansión Croft se encontraba completamente terminada, las obras había concluido y Lara se encontraba sentada en uno de los sillones del vestíbulo cuando Zip le avisó de que tenía un mensaje.

– ¿De qué se trata, Zip? – preguntó Lara, curiosa.
– Veamos; Zacharias Harrow. Ascendencia rusa, interesado en cierto artefacto. Él está seguro de que puedes dar con él – explicó su compañero.
– Poder poder, puedo, otra cosa es que me apetezca volver a la aventura. Desde el incidente de Canadá, prefiero no salir mucho a la calle –
– Han pasado meses desde que eso ocurrió, descuida, Lara –

La arqueóloga se levantó y empezó a caminar hacia el centro informático.

– Contacta con él, dile que me gustaría obtener más detalles acerca del ese artefacto. No creo que sea de fiar, pero… Habrá que aceptarlo, ningún cazafortunas con el que me he topado ha sido de fiar – comentó Lara con media sonrisa en el rostro.
– Está bien, Lara. Ahora mismo voy –

Al cabo de un rato Zip soltó el teléfono y miró a Lara.

– Bueno, parece que ya disponemos de todos los datos necesarios para iniciar una nueva búsqueda, pero, parece que estamos buscando una pistola más que un artefacto –
– ¿Una pistola?
– Uno de los representantes del señor Harrow me ha indicado el nombre del “artefacto”: [i]Desert Eagle[/i] – dijo Zip, marcando el nombre del objeto con un acento peculiar.
– Eso no es una pistola – Lara rió – Es, nada más y nada menos, que el guardián de las arenas. El guardián… De los desiertos. Solo he oído hablar de él una vez, y fue en la universidad, pero me parecía más un mito que algo real. Aunque, después de conocer todo lo que he conocido a lo largo de mi carrera, puede que haya verdad en el asunto.
– Me pondré a investigar cuanto antes, Lara –
– Gracias Zip. Yo iré a preparar el equipo –

La señorita Croft volvió hacia el vestíbulo y empezó a subir las escaleras que conducían al piso superior.

– El águila del Desierto, ¿eh? Conque esas tenemos… – susurró Lara.